Revés de la masculinidad

Una aproximación psicoanalítica a la construcción subjetiva de lo masculino

  • La construcción subjetiva de lo masculino, tanto para los hombres como para las mujeres,

    ... lo que encubre, sus discontinuidades y ambigüedades, su complejidad y sus carencias como formulación acerca del ser. Tras la pretendida naturalidad de una supuesta esencia masculina están las brechas entre las realidades subjetivas y los estereotipos culturales, las cuales se traducen en tensión, desencuentro, conflicto, vacío existencial y patología. Abordamos el revés de la masculinidad, entendido como su reverso y también como su fracaso.
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Sobre lugares y relatos de las paternidades

Posted by Antonio Pignatiello Megliola en febrero 26, 2013

Idylle (detalle) G. Klimt 1884

Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera.

Juan Rulfo

De manera desapercibida, cada uno pasa por la vida dándole significado a la palabra padre. Hay paternidades, hombres que ocupan para otros el papel de padres, hijos que le dan a alguien ese lugar. Los padres pueden ser personajes amados y odiados, esperados, anhelados, ausentes o invasivos. Un padre puede ser ese al que se culpa de lo que no está bien, aquel a quien se le debe todo o el que se presenta como un horizonte inalcanzable. Encontramos padres en las familias, las organizaciones, las escuelas o los deportes, tenemos padres de la patria, padres de las iglesias y padres de las innovaciones tecnológicas.

Arrastramos tradiciones monoteístas que nos presentan al padre como un personaje mítico, único y verdadero, el representante de una esencia singular. Las realidades familiares contemporáneas nos plantean la necesidad de ocuparnos de la multiplicidad y la diversidad en lo que se refiere a las paternidades, adentrarnos en lo plural y lo multidimensional de las funciones paternas y los individuos que las ejercen.

La maternidad y la paternidad son producciones culturales como la alfarería, el tejido o la agricultura. Son también producciones subjetivas, así como las vasijas que salen de las manos alfareras, son algo diferente y particular para cada sujeto. Van mucho más allá de la función biológica que hace posible la reproducción de la especie, no son atributos con las que nace un individuo de acuerdo al sexo que le tocó, son resultado de relaciones y procesos simbólicos que les dan significado.

Las respuestas acerca de qué es un padre van acompañadas de otras acerca de dónde encontrarlo y qué se cuenta acerca de él. Lugares y relatos en lo íntimo de cada individuo, en las relaciones sociales, en las instituciones o en las formaciones culturales. No hay nombre para el padre sin un lugar en el que habita, una palabra materna que lo señala y una posición inconsciente que lo sostiene.

Hacerse padre es también una construcción en la realidad subjetiva de los individuos llamados a ocupar ese rol. Las formas en que se ejerce la paternidad están estrechamente ligadas a la construcción de la masculinidad y a la manera como un hombre se ubica en relación a las figuras maternas. Muchas personas tienen dificultades para integrar el ser hombre y el ser padre. El ejercicio de la paternidad es un tema dejado a un lado como vergonzoso o poco relevante, oculto y subvalorado para muchos de sus protagonistas.

Hemos heredado figuras del padre ligadas a la autoridad y al ejercicio del poder, las cuales viven en las relaciones cotidianas y los complejos inconscientes, a pesar de los Rembrandt (1635) Sacrificio de Isaac (detalle)cambios culturales que han producido un declive del patriarcado. Por un lado tenemos el autoritarismo, abandono, violencia y desapego que se derivan del uso del poder para darle significado a la paternidad. Por otra parte encontramos ideologías nostálgicas que nos prometen salvarnos de los males sociales si volvemos al viejo orden en el que la autoridad paterna no se cuestionaba.

La manera patriarcal de concebir al padre se encuentra cuestionada y debilitada por los cambios culturales en los roles de género y en las configuraciones familiares, así como por los procesos de democratización en muchas sociedades. Pero no hay que creer que el patriarcado está acabado, impera abiertamente en muchas sociedades, goza de buena salud incluso en el seno de muchas familias matricentradas.

El declive de la hegemonía patriarcal no debe llevarnos a omitir el papel de los hombres en la reproducción, la crianza de los hijos y la integración de unidades familiares. Podemos concebir roles paternos que logren prescindir de la violencia y el uso del poder sobre mujeres e hijos, nos hace falta hablar de otras facetas existentes pero poco exploradas de la paternidad.

Estas son cuestiones relevantes para el abordaje de problemáticas individuales, familiares y sociales. En junio del año pasado, presentamos una primera aproximación a las relaciones entre masculinidad y paternidad en Habitar territorios entrañables. Lo expuesto en este artículo es una presentación de los temas que abordaremos en el Seminario Lugares, relatos, paternidades, que tendrá inicio el 3 de abril en la Librería Liberarte. Será un espacio de estudio y reflexión en el que nos proponemos integrar los aportes del psicoanálisis con los de la psicología, las ciencias sociales, la educación y las artes. Un espacio para el diálogo entre saberes y el encuentro de nuevos significados.

Nota

Para información adicional sobre el seminario puede ponerse en contacto con Librería Liberarte escribiendo al correo paraliberarte@gmail.com o llamando a los teléfonos 0212 6629169 y 0416 3040929.

5 comentarios to “Sobre lugares y relatos de las paternidades”

  1. Este es un hermoso y muy bien planteado tratamiento a un tema tan importante que da lugar a cualquier otro, comenzando por la presencia de sus lectores y participantes. Mi reconocimiento a la calidad personal y profesional que evidencia este trabajo y mi invitación a lobigus.blogspot.com para seguir sumando aportes en pro de un mundo mejor.

  2. Sandra said

    Como se convence a la pareja de ir a un psicoanalista o de buscar ayuda? Se puede cambiar a un hombre agresivo a traves de la terapia? Estoy muy confundida, nunca ha sido violento fisicamente, pero siempre anda de mal humor y me culpa constantemente de que yo lo agredo a él. Yo lo quiero pero tuve que correrlo de la casa porque nuestra bebé escuchaba constantemente nuestras peleas.

    • Hola Sandra, en relación a tu segunda pregunta la respuesta es sí, la conducta violenta no es algo con lo que se nace, las personas violentas no siempre fueron así, el cambio es posible en tanto se comprenda que no basta con promesas de no volverlo a hacer o con creer que sólo con la voluntad se va a controlar el problema. Es necesario que la persona emprenda un proceso de revisión y comprensión de su manera de vincularse, sus emociones, sus temores y su manera de usar la violencia, por mencionar algunos entre los muchos aspectos de la subjetividad que se tratan en una terapia psicoanalítica. Reconocer los propios procesos inconscientes que intervienen en la producción de la violencia abre la posibilidad de escoger otras opciones para vivir sin violencia.
      En cuanto a tu primera pregunta no es fácil dar respuestas genéricas que se apliquen a todos los casos, siempre es útil hablar más en detalle de lo particular del caso para poder recomendar cosas concretas. Sin embargo puedo decirte que la pareja cumple frecuentemente un papel muy importante para ayudar a un hombre a reconocer una dificultad y buscar ayuda, esto se aplica a lo psicológico, pero también se ve en lo que se refiere a la salud física. Una cuestión muy importante es contribuir a que el hombre reconozca que hay un problema en él que afecta a otros y a sí mismo, contar con el apoyo de otras personas cercanas a él puede ayudarte en este sentido. También es fundamental en casos así que la mujer se mantenga firme en su posición de hacer ver que algo le pasa y en su exigencia de hacer cambios para mejorar la situación. Ayuda mucho entender que no hay que esperar respuestas inmediatas, dar el primer paso para buscar ayuda muchas veces toma un tiempo en el que la persona trata de evadir el asunto o trata de resolver sola el problema hasta que se convence de que necesita hacer cambios y no puede hacerlo solo. Por eso es muy importante ser firme, consistente y constante en señalar el problema y la necesidad de hacer cambios para resolverlo.
      Agradezco tus preguntas, justo sobre estos temas escribiré en las próximas publicaciones del blog. Si quieres podemos hablar más específicamente del caso a través del correo electrónico antonio.pignatiello@gmail.com

      • Sandra said

        Muchas gracias por tu respuesta Antonio, tendre que esperar un tiempo para organizar mis pensamientos y poder darme cuenta si vale o no la pena salvar la relacion, sobretodo por la niña, no quiero que sea abandonada por su padre y sufra las consecuencias, muchisimas gracias de nuevo!

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